Ruedas de segunda mano
Cuando a los neumáticos de nuestro coche les llega su hora, es importante sustituirlos sin demorar la operación. De ello depende nuestra seguridad al volante y la de quienes nos acompañan, por lo que no hay opción de mirar hacia otro lado. Además, unos neumáticos en mal estado pueden constituir motivo de multa en un control en carretera.

Sin embargo, como taller de neumáticos en Sevilla, sabemos que la sustitución de los mismos requiere de un desembolso que no siempre se quiere o puede afrontar. Por suerte, existe una alternativa económica y segura: las ruedas de segunda mano.
Los neumáticos usados que se ponen a la venta se encuentran en buen estado y en ningún caso proceden de vehículos que los han sustituido por desgaste.
Si quieres conocer algunos motivos por los que deberías plantearte esta opción, a continuación te exponemos los principales beneficios de elegir ruedas de segunda mano.
1. El ahorro. La principal ventaja de los neumáticos de segunda mano es que son mucho más económicos que los nuevos. De hecho, su compra puede suponernos un ahorro de hasta un 75% sobre el precio que tendría comprar ruedas nuevas.
2. Vida útil. Si se sabe qué buscar y elegir bien, podemos contar con neumáticos a los que les resta aún gran parte de su vida útil por delante. Para ello, uno de los principales aspectos a tener en cuenta es su banda de rodadura. Generalmente, cuando se trata de un buen neumático, cuanto más profundidad tenga el dibujo, más tiempo podremos contar con él.
3. Seguridad. Si se eligen bien, unas ruedas usadas pueden ser tan seguras como unas nuevas. De hecho, el momento en el que unos neumáticos garantizan una mejor frenada es cuando se encuentran a la mitad de su vida útil.
4. Reducción de la huella de carbono. Si no se aprovecha toda la vida útil de los neumáticos y se sustituyen antes de tiempo, esto implica que sea necesario producir un mayor número de neumáticos cada año, lo que lleva aparejado el incremento de emisiones CO2 a la atmósfera.
Por tanto, ya has visto que además de un importante ahorro, existen más argumentos a favor de plantearte elegir ruedas de segunda mano para tu vehículo. Si quieres unas ruedas a un precio económico y totalmente seguras, ¡hay muchas esperando una segunda oportunidad!
Después del verano y de las primeras semanas del calor del otoño, es un buen momento para revisar tus neumáticos. Como taller de neumáticos en Sevilla sabemos por experiencia que, durante los meses de verano, los neumáticos sufren claramente un mayor desgaste. Esto se debe, principalmente, a dos motivos.

El primero de ellos es el calor del verano. Durante los meses estivales, la temperatura del asfalto de las carreteras experimenta un gran aumento. El contacto continuo de la goma del neumático con el asfalto a tan alta temperatura provoca que su desgaste se produzca de una manera más acelerada.
El segundo motivo es que en verano se producen desplazamientos más largos. La razón es que muchas personas disfrutan de unos días o semanas de vacaciones y eligen el coche como medio de transporte para realizar sus viajes. Al mismo tiempo, también son frecuentes las escapadas a la playa los fines de semana y otro tipo de planes para aprovechar las tardes libres gracias a las jornadas intensivas de trabajo.
Por tanto, el mayor kilometraje durante los meses de verano, unido a las mayores temperaturas soportadas, tendrá como consecuencia que, al inicio del otoño, los neumáticos se encuentren en un estado de desgaste mayor al que tenían unos meses atrás.
Tras el verano, es frecuente apreciar desgaste en el dibujo de los neumáticos, rajas o deformaciones. Ante cualquiera de estos escenarios, debemos acudir de manera inmediata a sustituir los neumáticos, ya que seguir conduciendo con ellos en ese estado puede poner en riesgo nuestra seguridad al volante.
En el caso de que llevemos un tiempo sin comprobar la presión de los neumáticos, el calor ha podido hacer que su nivel haya descendido. Un neumático desinflado tendrá una mayor fricción con el asfalto, lo que también tendrá como consecuencia un mayor desgaste de la goma.
En resumen, los factores descritos hacen del verano la época en la que los neumáticos de tu coche sufren un mayor desgaste. Por eso, como taller de neumáticos en Sevilla, nuestro consejo es que, una vez terminen estos meses de calor y desplazamientos largos, revises en qué estado se encuentran.
Y, ante cualquier señal de desgaste o deterioro, ve a sustituirlos a la mayor brevedad. Merece la pena y así garantizarás tu seguridad al volante y la de quienes te acompañan.
La presión de los neumáticos es un factor a tener en cuenta mucho más importante de lo que la mayor parte de la gente piensa. El motivo no es otro que su incidencia directa en la seguridad de las personas que viajan dentro de un vehículo. Como taller de neumáticos en Sevilla sabemos que un nivel inadecuado de presión afecta siempre a la velocidad y forma en que se produce su desgaste, lo que puede provocar que no respondan debidamente o que terminen reventando.

Mantener el nivel de presión recomendado en los neumáticos hará que la conducción sea más segura y estén menos expuestos al riesgo de reventar o de sufrir desgastes acelerados e irregulares.
Cada fabricante recomienda varios niveles de presión para los neumáticos de un modelo de coche, los cuales varían según la carga que lleve el vehículo, siendo superior cuando el coche va más cargado que cuando tiene que soportar menos peso. También pueden darse casos en los que el fabricante, debido a la distribución del peso del coche, recomiende dos niveles de presión distinto para los neumáticos delanteros y los traseros. Los lugares más frecuentes en los que podemos encontrar la tabla de presiones recomendadas por el fabricante son en el marco de la puerta del conductor o en el interior de la tapa del depósito de combustible. Otra alternativa será siempre consultar dicha tabla en la ficha técnica del vehículo.
Si el nivel de presión de los neumáticos se encuentra por debajo del recomendado por el fabricante, provocará que al estar demasiado desinflado se produzca una mayor fricción entre neumático y asfalto, conllevando un mayor desgaste de la goma. Por otro lado, cuando el nivel de presión está por encima del adecuado, el desgaste del neumático será mucho más acusado por su franja central que en los laterales, quedando mucho más expuesto a pinchazos o reventones.
En los viajes de verano se unen tres factores que aceleran el desgaste de los neumáticos: mayor carga en el coche, alta temperatura del asfalto y trayectos largos. Son desplazamientos que suelen realizarse con seres queridos, ya sea familia o amigos, por lo que es fundamental garantizar su seguridad comprobando que los neumáticos se encuentren en perfecto estado y la presión sea la recomendada para tu coche según su carga. En estos viajes en los que van varios ocupantes y además se lleva equipaje, deberá ajustarse la presión a la recomendada por el fabricante para mayores cargas. Adicionalmente, para combatir los efectos del calor, se aconseja dejar la presión en un nivel (muy) ligeramente inferior al indicado en la tabla.
Por tanto, si vas a realizar viajes o escapadas en tu coche este verano, como taller de neumáticos en Sevilla recomendamos que compruebes en estado de los neumáticos de tu coche y, en caso de apreciar desgaste en ellos, sustituirlos antes de ponerte en marcha hacia tu destino de vacaciones. Y, por supuesto, comprobando de forma regular que la presión es la recomendada por el fabricante según el modelo y la carga de tu coche.

¿Por qué ocurre?
El uso diario de neumáticos contribuye al desequilibrio. Las imperfecciones normales de fabricación también son una causa: los neumáticos y las ruedas no tienen una distribución de peso exactamente igual. A veces, pueden ser un poco más pesados en algunos lugares, y cualquier mínima diferencia de peso es suficiente para causar una vibración durante la conducción.
¿Cuándo hay que hacerlo?
Un síntoma que indica que es necesario realizar un equilibrado de ruedas es la percepción de vibraciones que se acentúan cuando se alcanza cierta velocidad, normalmente entre los 90 y 120 km/h. Estas vibraciones suelen sentirse en el salpicadero, volante y asientos delanteros cuando el desequilibrio afecta mayormente a los neumáticos delanteros, y en los asientos posteriores cuando se encuentra en los neumáticos traseros.
Además de estas vibraciones, también tiene otras consecuencias menos perceptibles durante la conducción, pero de gran importancia para nuestra seguridad, como un desgaste acelerado de los neumáticos o una progresiva pérdida de adherencia que puede influir en la distancia de frenado.
¿En qué consiste?
El proceso de equilibrado se lleva a cabo para asegurar que el rodaje de las ruedas es homogéneo y evitar vibraciones durante la conducción. Lo que se hace es equilibrar el centro de equilibrio del vehículo para que cuando esté en rodaje su peso quede repartido de forma equilibrada sobre las cuatro ruedas.
Para realizar el equilibrado de rueda, en los talleres se utiliza una equilibradora que simula el rodamiento de la rueda e indica a los mecánicos dónde colocar los pesos que darán el equilibrio. Dichos pesos se colocan normalmente pegados a la llanta, en el interior, si bien hay algunas ocasiones en las que se sitúa entre los neumáticos y las llantas.
El proceso que se sigue es el siguiente:
- Se unen rueda y neumático a una máquina equilibradora.
- La rueda gira mientras se toman las medidas de vibración. Esto nos indica si el peso se distribuye de manera uniforme, cuánto peso hace falta agregar para lograr el equilibrio y en qué parte de la rueda fijarlo.
- Si tras esto se encuentra un desequilibrio, el mecánico procederá a reequilibrar y ajustar los pesos (agregando más).

Es más que frecuente que muchos de nuestros clientes ya lleven tiempo utilizando neumáticos desgastados en sus coches, pero es cierto que hasta que no aparecen las primeras lluvias y, desgraciadamente sufren algún pequeño susto de acuaplanning, cuando se plantean la necesidad de sustituir sus viejas cubiertas deterioradas de forma urgente.
Como profesionales de los neumáticos utilizamos unos baremos para calcular el nivel de desgaste que sufre una cubierta. Por ejemplo, si su relieve mide entre 8 y 4 milímetros, se puede deducir que está desgastado entre un 0 y un 62 por ciento. Si el dibujo mide en torno a los 3 milímetros, podemos afirmar que el desgaste ronda el 80 por ciento. Si la medida desciente hasta 2 milímetros, peligrosamente el neumático estará desgastado sobre un 95%. Finalmente, si la profundidad no es mayor de 1,6 milímetros, la cubierta estará desgastada completamente y será obligatoria su sustitución.
Hay que tener en cuenta de cara a este tiempo de lluvia que, en cuanto hayan caído las primeras gotas, hay que ajustar la presión de las ruedas para adaptarlas a las temperaturas de la nueva estación y controlar que el relieve de la cubierta esté dentro del límite legal recomendable (1’6 milímetros). Además, hay que controlar también otros elementos del coche como el estado de las escobillas limpiaparabrisas, los flujos del aire de la climatización sobre el parabrisas delantero y la luneta térmica (para evitar empañamientos).
Si se ha llevado algunas semanas sin llover es posible que en cuanto aparezca la lluvia, sobre todo, si son débiles, se forme en la calzada una pequeña capa, mezcla de polvo y grasa que desprenden los coches, que puede contribuir a que los neumáticos con poco dibujo se deslicen peligrosamente. Además, también influye la presión, pues si es más baja de lo habitual, las cubiertas se deforman lo que hay que su agarre disminuya. Si tienes dudas, en nuestro taller de neumáticos en Sevilla te revisamos su estado de manera completamente gratuita.
No se puede olvidar tampoco que durante la lluvia hay que aumentar la distancia de frenado y, sobre todo, reducir la velocidad a causa de que los neumáticos pierden mucha adherencia. Asimismo, hay que tratar de frenar con suavidad con objeto de que las ruedas no se bloqueen. También la humedad afecta al sistema de frenado, pues si están mojados perderán su eficacia en gran parte, sobre todo, al transitar por zonas donde el agua se haya acumulado (por ejemplo charcos). En este caso, si quieres secar este otro dispositivo fundamental para la seguridad, basta con accionar repetidamente de forma muy corta el pedal correspondiente.
Por último, también debemos recordar que en las jornadas de lluvia también es frecuente que los cristales del coche se empañen. Si te ocurre eso hay que optar por ventilar el interior del vehículo y activar el aire acondicionado de forma que el aire impacte directamente sobre ellos. ¡Tampoco olvides encender las luces de cruces o anti nieblas si las precipitaciones son muy intensas!
